Son propuestas sencillas, muy aterrizadas, pensadas para que las integres en tu día a día.
Ahora bien, sí requiere algo por tu parte: presencia y compromiso contigo.
No es pasivo. Cada día hay una propuesta y tendrás que regalarte ese rato.
Y créeme: lo que te llevas a cambio compensa con creces ese compromiso diario.